¿Fermentación casera de la basura? ¡Bokashi, bocashi, bocachi!

¿Qué es el bocashi?

El bokashi (en japonés: materia orgánica fermentada), en una de sus acepciones, refiere a un método de fermentación anaeróbica de los restos de la comida domiciliaria ya conocido en EE.UU. y en Europa.
Esta práctica surge ante la necesidad de reducir la cantidad de basura que se deriva a los “rellenos sanitarios”. También se logra imponer porque en algunas ciudades se le cobra a los vecinos el retiro de la basura en función del peso. A su vez el retiro de la basura no es diario, sino a veces semanal, obligando de esta manera a los vecinos a ocuparse del problema de la basura que se genera cotidianamente, a la espera del retiro de la misma, no pudiendo simplemente sacarla a la calle todos los días.  
Donde hay mayor conciencia de la necesidad del reciclado, y alguna tradición de compostaje de materia orgánica, se logra comprender rápidamente la conveniencia de fermentar la materia orgánica cuando está fresca, en lugar de derivarla a los “rellenos sanitarios” donde sólo puede traer graves problemas de contaminación por su efectiva pudrición.
El bocashi tradicional
El término bokashi también refiere, en términos más generales, a un acelerador del compostaje, o abono orgánico fermentado. En este caso se usa semolina de arroz, harina de pescado y suelo de bosque, combinado con levaduras y suero de leche. [Bokashi (Abono Orgánico Fermentado)] Es conocido el trabajo del Dr. Teruo Higa, quien habría “sintetizado” en la década del 70 una “cultura microbiana fermentada, rica en antioxidantes”. Esta mezcla comprende microorganismos benéficos que ocurren naturalmente y que pueden ser aplicados como inoculantes para aumentar la diversidad microbiana del suelo y de las plantas. [Hacer compost con Bokashi. Entrevista a Andrés Reboreda]
El bocashi para fermentar los restos de cocina
Para el tratamiento de la basura domiciliaria, existe una versión comercial del bokashi surgida en el Japón gracias a T. Higa, en la cual se comercializan baldes o cubos con tapa hermética, una rejilla inferior y una canilla para la salida de los jugos lixiviados. También se entrega una mezcla líquida de “microorganismos eficientes / efectivos” (EM – efficient microorganisms) que mezclada con salvado de algún grano se coloca diariamente sobre las capas de restos de comida depositadas en el balde y así se evita su pudrición y se produce su conservación mediante la fermentación. [Ver folleto  (En gallego)]
¿Qué sentido tiene fermentar la basura?
La fermentación de la basura evita su descomposición por pudrición. De esta manera se puede conservar y utilizar para producir abono. La fermentación se constituye así en una etapa de precompostaje.
Si se conserva la basura, evitando su pudrición, allí donde se produce en el hogar, se logra reducir el volumen de basura que se saca a la calle, que debe ser recogida allí, transportada y depositada en “rellenos sanitarios” o basurales a cielo abierto, en dónde afecta gravemente a vecinos, al suelo, al aire, al medio ambiente.
¿Cómo se fermenta la basura?
La materia orgánica o restos de comida fresca que se desechan en la cocina se pueden manipular fácilmente, sin molestias, siempre que se “atajen” a tiempo, es decir, siempre que se evite su pudrición. Esta conservación se logra tratando la materia orgánica con una mezcla de microorganismos, principalmente lactofermentos, que previamente se introdujeron en un sustrato o soporte y se los dejó secar, para que recién se vuelvan activos cuando entren en contacto con los restos de comida.
En la versión comercial, los “microorganismos eficientes” serían de 5 tipos distintos: lactobacilos, levaduras y bacterias fotosintéticas, actinomicetos y otros tipos de organismos, y el soporte es salvado de algún grano.
En su versión casera, más económica y práctica, se usa suero de leche, azúcar, y papel de diario. Vale añadir que el proceso de “lactofermentación” es conocido en la agricultura. Su versión comercial no es más que el aprovechamiento de viejas tradiciones rurales. [Lactofermentos]
¿Dónde se pone la basura?
Los restos de comida se introducen en un recipiente con cierre hermético. La fermentación es anaeróbica y debe producirse sin la presencia de oxígeno, dentro de lo posible.
La versión comercial ofrece un balde o cubo con tapa, con una canilla en el fondo para retirar todos los días el líquido que produce la basura a medida que se va fermentando. La ventaja que tiene retirar los jugos de la basura es que se pueden usar diluidos para fertilizar las plantas, como enzimas en pozos ciegos, etc. Ver entrevista  
En la versión más casera y económica, se recurre a un balde con tapa hermética (un balde de helados reciclado) y simplemente se llena el fondo del balde con abundante papel y cartón para que absorba los líquidos y el proceso pueda seguir su curso. En este caso no es necesario atender diariamente la producción de los jugos de la basura.
¿Cuáles son los pasos?
Los restos de comida se van agregando día a día, cubriéndolos con la mezcla o el papel de diario preparado, lo que garantizará su fermentación y evitará su pudrición.
Sólo debe evitarse la basura muy aguachenta, como un tomate entero, o las naranjas con todo su jugo, pero se puede introducir más papel o cartón para que absorba el excedente. Sí se puede usar los restos del tomate o las cáscaras de naranja, etc. A diferencia del compost tradicional, se pueden incluir huesos, carne, pescado, aunque se recomienda desmenuzarlos.
La grasa de la carne vacuna, por ejemplo, sólo se pudrirá luego de estar expuesta al aire, si, por caso, al enterrarlo en el paso final, se descuida este detalle y queda a la intemperie.
También conviene colocar un objeto pesado encima de la mezcla para garantizar la ausencia de aire, y evitar abrir más de una vez por día el balde. Cuando se llena el balde, se deja estacionar un par de semanas para que termine el proceso y luego se entierra o se mezcla en una maceta grande con tierra buena para completar el proceso del compostaje. Conviene entonces tener ya preparado un segundo balde con su papel o cartón y su pesa para seguir procesando los restos.
¿Cómo se consigue la mezcla que garantice la fermentación?
En su versión comercial, en algunos países las empresas venden por internet los baldes especiales y la mezcla. Ver p. ej. folleto  (En gallego) 
 En su versión casera, más práctica y económica, simplemente se siguen las instrucciones detalladas que se ofrecen, en inglés, en “Bokashicomposting.pdf”  o en castellano aquí mismo.
¿Cuánto tiempo se necesita para preparar el material que luego se usará para fermentar los restos de cocina?
El suero de leche se consigue en pocos días, a partir de fermento de yogur, o en  10-15 días con el agua del lavado del arroz.
Luego se mezcla con azúcar negra y se mojan los papeles de diario en esta solución y se deja fermentar unos 15 días.
Se dejan secar (1-2 días) y ya se tiene el material para empezar a conservar la materia orgánica que luego de fermentada producirá, en poco más de un mes, abono o tierra fértil.  
¿Cómo se sabe si dio resultado o no la fermentación?
Lo peor que puede pasar cuando uno intenta fermentar basura y no lo logra, es que se pudra. Si aparece un polvo blanco en el papel de diario tratado (después de unos días de iniciado el proceso) o en la materia orgánica, se sabrá que el proceso marcha bien. Si, en cambio, después de varias semanas, aparece agua condensada y moho verde, será simplemente cuestión de agregarle más papel de diario tratado y verificar que esté bien cerrado el balde.  

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