Posts Tagged ‘microorganismos eficaces’

Bocashi, en Chile, se escribe “Ekiji”

August 4, 2011

Compostaje anaeróbico permite reciclar residuos orgánicos y recuperar suelos degradados
El Ekiji, (…) una mezcla biológica de microorganismos desarrollado en Japón, ha demostrado ser capaz de descomponer los residuos orgánicos eficientemente en cualquier época del año y en ausencia de oxígeno, lo que reduce los costos originados por los volteos necesarios para la generación del compost de calidad.
Utilizando la experiencia mundial, el INIA Quilamapu, con el cofinanciamiento de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), efectuó el estudio “Ekiji: Fermentación anaeróbica de residuos agropecuarios para la elaboración de biofertilizantes”. (…)
[[Descripción del Proyecto: Obtener biofertilizantes de calidad mediante el uso, adaptación y evaluación de técnicas de compostaje anaeróbico, utilizando ME*(microorganismos eficientes/eficaces), en cualquier época del año y con mayor eficiencia.]]
El Ekiji es producto de la descomposición de residuos orgánicos que pasa por una fase anaeróbica y otra aeróbica requerida para la maduración del mismo. (…)
La coordinadora del estudio, María Cecilia Céspedes, señaló que “el Ekiji tiene la cualidad de regenerar suelos degradados, porque al servir de sustrato a los microorganismos del suelo, se multiplican aumentando la actividad biológica, incrementando la estructura del suelo y aportando nutrientes vitales para el crecimiento vegetal”. (…)
Fuente: Viveagro

Enmiendas orgánicas. Bokashi (bocashi, bocachi). (República Dominicana)

September 24, 2010

De un artículo de investigación de la Revista de la ciencia del suelo y nutrición vegetal  de la Sociedad Chilena de la Ciencia del Suelo:  

… el bokashi que es definido por Soto (2003) como una mezcla de cereales, plantas oleaginosas y harinas de origen animal fermentados con variados microorganismos (bacterias, levaduras, actinomycetes y hongos del género Aspergillus y Penicillium).
Éstos tienen como objetivo estimular la vida microbiana del suelo y la nutrición de las plantas. Las enmiendas orgánicas varían en su composición química de acuerdo al proceso de elaboración, duración del proceso, actividad biológica y tipos de materiales que se utilicen (Meléndez, 2003).
Los abonos orgánicos son utilizados para mejorar y fertilizar los suelos agrícolas (Noriega, 1998; Jeavons, 2002; Cuesta, 2002; Paneque y Calaña, 2004). La calidad de las enmiendas orgánicas se determina a través de las propiedades físicas, químicas y biológicas (Lasaridi et al., 2006). Según Leblanc et al. (2007), la calidad de un abono orgánico se determina a partir de su contenido nutricional y de su capacidad de proveer nutrientes a un cultivo. Este contenido está directamente relacionado con las concentraciones de esos nutrientes en los materiales utilizados para su elaboración (Benzing, 2001).
En la República Dominicana las enmiendas orgánicas son aplicadas en la agricultura hace más de dos décadas; pero no han sido caracterizadas. Debido a esto los agricultores tienen incertidumbre en relación a las cantidades de nutrientes que aplican a sus cultivos. Las principales materias primas para la elaboración de abonos orgánicos son: gallinaza, pollaza, estiércol (vacuno, caprino y ovino), pulpa de café, restos de cultivos y tierra de bosque. Los cuales no han sido caracterizados.
Santos (2004), al evaluar algunos abonos orgánicos procedentes de la zona de Solimán en República Dominicana reportó que el contenido nutricional era bajo en el material compostado. Recomendó mejorarlos mediante la incorporación de otras fuentes con mayores contenidos nutricionales. Paneque y Calaña (2004) reportaron en Cuba valores superiores de nutrientes en lombricompost al compararlo con estiércol animal. En países como Bolivia, Guatemala y Cuba se dispone de la caracterización de los materiales utilizados en la elaboración de enmiendas orgánicas (Benzing, 2001; Paneque y Calaña, 2004). En República Dominicana el uso de las enmiendas orgánicas es cada vez mayor. Sin embargo, los productores las aplican sin conocer sus niveles nutricionales ni sus características biológicas y físicas. Este tipo de información, permitirá a los productores agrícolas, la planificación de la fertilización en los cultivos establecidos en sus predios. Para hacer más eficiente este proceso es necesario conocer la composición microbiológica de las enmiendas orgánicas con la finalidad de asegurar la inocuidad de los productos y evitar la contaminación del ambiente y posibles daños a la salud humana (Benzing, 2001). El objetivo de esta investigación fue determinar las características físicas, químicas y microbiológicas de las enmiendas orgánicas de mayor uso en República Dominicana, así como las fuentes utilizadas para su preparación.
Bajar artículo en pdf (716K) Enmiendas-orgánicas-RepDom.pdf 
Artículo de investigación en línea: http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-27912008000300002&script=sci_arttext

Receta de Abono Bocashi (Bolivia)

September 24, 2010

En el curso del taller preparamos entre todos los presentes un abono bocashi en base a  una receta facilitada, durante un intercambio,  por  las compañeras de COMUVA (Coordinadora de Mujeres del Valle Alto, Cochabamba), de  Bolivia. El mismo se elabora de la siguiente manera:

  • Huano – 2 bolsas
  • Rastrojo o paja – 2 bolsas
  • Tierra del lugar – 2 bolsas
  • Azúcar – ½ kilo
  • Levadura  – 3 cucharadas soperas
  • Agua – suficiente para mojar la mezcla

Preparación:

Se diluye el azúcar en agua y se agrega la levadura a la mezcla; se mezcla bien esta solución. Luego se mezcla el huano con el rastrojo y la tierra.

 Debe quedar bien húmedo, como para formar un terrón con la mano. Se debe cubrir con un nylon del viento, lluvia y sol. La temperatura dentro del abono se debe controlar dos veces por día. Si la mano no aguanta la temperatura dentro del abono se debe voltear; cuando baja está lista para el uso.

Preparación de los abonos

 

Fuente: http://www.iceph.org.ar/experiencia-taller-sobre-agricultura-ecologica-practica.shtml

Lactobacilos: Cómo producirlos (Costa Rica)

September 14, 2010

Bacterias beneficas:  Lactobacillus 
Los lactobacillus son bacterias que traen muchos beneficios.  Ayudan a descomponer la materia orgánica en el suelo.  Esto les permite a las plantas absorber los nutrimentos, como el calcio, el fósforo y el potasio, que se encuentran en esa materia.  También ayudan a  eliminar los malos olores de materiales en descomposición.  Además, se usan para prevenir enfermedades causadas por hongos, como por ejemplo el Fusarium en los semilleros de tomate, y la Rhizoctonia o Mal del Talluelo.  Una buena práctica es agregarle Lactobacillus al compost para que este se descomponga de forma más rápida y sin olores desagradables.*

*[Nota importante: Este es el principio básico del “bocashi” (bokashi, bocachi), aunque el producto comercial no lo revele. La utilización de lactobacilo (lactofermentos) para acelerar el proceso del compost. En su uso domiciliario, ver notas en este sitio, se garantiza la fermentación, evitando así la pudrición (los olores desagradables) cuidando que el proceso se realice en condiciones anaeróbicas (en ausencia de aire, dentro de un recipiente hermético).]

Materiales básicos para producir Lactobacillus 

  • 150 gramos o 5 onzas de arroz 
  • 800 mililitros de agua 
  • 1 litro de leche cruda, entera *
  • Melaza **
  • 1 botella plástica de 2 litros, con tapa 
  • 1 recipiente con tapa y con capacidad de 1.5 a 2 litros, con tapa. 

Notas: *También se puede usar leche de producción comercial
**melaza = 1 parte de azúcar negra y 3 partes de agua


Procedimientos para su elaboración  
Coloque el arroz y el agua en un envase de plástico, como por ejemplo una botella plástica de 2 litros, tapada (Foto 17).  
Foto 17. Coloque el arroz y el agua en un envase y tápelo.
También se puede usar simplemente el agua de enjuague de arroz.  A la hora de lavar el arroz, recolecte aproximadamente 1 litro del líquido de enjuague, que es de color pastoso o lechoso.  Coloque este líquido en una botella plástica de 2 litros, tapada.  En ambos casos, deje la botella en un lugar oscuro y a temperatura ambiente. 
Al cabo de 2 a 3 días, el agua estará fermentada, con un olor a chicha o encurtido.  Tome 100 mililitros, que es igual a 100 cc, del líquido fermentado y mézclelo con un litro de leche cruda y entera, en un recipiente (Foto 18 A y B). 
Foto 18. (A) Toma 100 cc de líquido fermentado y (B) mézclelo con un litro de leche cruda y entera. 
También se puede usar otra botella plástica de 2 litros.  Tape el recipiente y guárdelo en un lugar oscuro a temperatura ambiente. 
Después de aproximadamente 2 a 3 días, se formarán 3 capas: una nata muy delgada arriba, una capa de suero en el medio y un asiento, o cuajo, en el fondo (Figura 1). 
Figura 1. Después de 2 a 3 días se formarán tres capas: una nata delgada, una capa de suero y un asiento en el fondo.  Los Lactobacillus se encuentran en el suero. 
El suero es lo que se va usar, porque allí es donde están los Lactobacillus.  Se mide la cantidad de suero que se obtuvo y en un recipiente de boca ancha se mezcla con igual cantidad de melaza.  
La melaza es una fuente de energía que permite que los Lactobacillus sigan reproduciéndose.  También funciona como un preservante y los Latobacillus se pueden guardar así por hasta 2 años si se mantienen a temperatura ambiente y sin entrada de luz directa.  Por esta razón es preferible guardar la mezcla en un frasco de vidrio de color oscuro.  Se guarda tapado, pero no sellado.  Sin embargo, como se trata de seres vivientes, siempre es preferible usarlo lo más pronto posible. 
Dosis 
En el INA de La Soga, Bagaces, se ha encontrado que el cultivo de arroz responde a una dosis de 200 cc por bomba de 16 litros.  En un semillero de tomate, se usan 100 a 200 cc por 16 a 18 litros de agua para prevenir ataques de Fusarium.  Sin embargo, el agricultor debe ir probando la dosis, dependiendo del cultivo y de su estado de crecimiento. 
**Nota: melaza = 1 parte de azúcar negra y 3 partes de agua
 Fuente: (folleto)  ELABORE SUS PROPIOS ABONOS, INSECTICIDAS Y REPELENTES ORGÁNICOS   
Quirós P., Anastacia; Albertin B., Andrea; Blázquez S., Manuel  
 Bajar archivo (36 páginas ilustradas) en pdf (3.8 MB)
ORGANIZACIÓN PARA ESTUDIOS TROPICALES 

Apartado Postal 676-2050 

San Pedro de Montes de Oca 

Costa Rica 

Tel: (506) 524-0607 

Fax: (506) 524-0608 

Email: oet@ots.ac.cr 

 

36 p.  2004 

1. Agricultura orgánica  2. Abonos orgánicos  3. Insecticidas orgánicos 

4. Repelentes orgánicos

Bokashi, Bocashi, Bocachi: Receta del Ecuador

September 7, 2010

a puro machete

 “Haga su propio abono” – Programa del Gobierno Provincial del Guayas, (Ecuador) dirigido a los pequeños productores. 
Para crear abono orgánico:
1.- En un piso de cemento se corta en pequeños pedazos y se maja maleza, frutas en descomposición, estiércol de ganado o de gallina, tierra, cascarilla de arroz, levadura, melaza y agua. Luego se lo revuelve con la mezcla de microorganismos madre (ver preparación en punto 2). Después de 21 días, el abono podrá ser utilizado como Bokashi*. Si se desea, se puede esperar 60 días para tener un mejor abono (compost).
Para fabricar solución de microorganismos madre: 
2.- Se coloca arroz sopudo y cocinado en una tarrina. Se lo cubre con un pedazo de media nylon, se asegura con la tapa y se lo entierra en un hoyo, dejando la tapa a nivel del suelo. Después de dos semanas se desentierra, se saca el arroz y se licua con un litro de melaza y tres litros de agua hervida a temperatura ambiente.
Luego se mezcla la solución en un tanque con 100 litros de agua y un litro de melaza y con ello ya esta listo un tanque lleno de microorganismos. Este líquido se coloca en una mochila de fumigación y se inocula el abono. Con esto se acelera el proceso de descomposición** del abono.

Nota: melaza = 1 parte de azúcar negra y 3 partes de agua

*Aclaración: Por “Bokashi” (bocashi, bocachi) se entiende materia orgánica fermentada, que luego se convertirá en compost que podrá ser usado como abono. Estas confusiones se deben a que se ha reemplazado por una palabra japonesa (bokashi, bocashi, bocachi) un concepto muy conocido (pero olvidado) del ambiente rural, el ensilado, o fermentado para la conservación de la materia orgánica. Es decir, lo que se fermenta, no se pudre, no se pierde. 

** Aclaración: Por “descomposición” se entiende el proceso del compostaje y no un proceso de “pudrición”. El compostaje da como producto material de abono, la pudrición implica pérdida de la materia orgánica. 

 

Una solución orgánica para la plaga del cacao

Receta de Bocashi rural (Chile)

May 30, 2010
El Bocashi es un abono orgánico posible de obtener en tan sólo 7 días. Los materiales a utilizar son baratos y, por lo general, muy fáciles de conseguir. Estos son los siguientes:                     
  •  1 carretillada de tierra común
  •  1 carretillada de guano
  •  ¾ carretillada de afrechillo, afrecho o harinilla
  •  1 litro de leche o 1 vaso de yogurt natural
  •  1 cucharada sopera de levadura
  •  1 cucharada sopera de miel
  •  Restos orgánicos
  •  Ceniza, cáscaras de huevo y/o conchas de mariscos
  •  Agua
En un recinto protegido del sol y la lluvia, extendemos un nylon. Primeramente, colocamos la tierra, en el centro el guano, luego se incorpora la harinilla o afrechillo, los restos vegetales, cenizas, cáscaras de huevo y/o conchas de mariscos. La noche anterior se mezcla la leche (o yogurt), la levadura y la miel, éste preparado se añade a la mezcla. Poco a poco se va incluyendo el agua, (igual que una masa de pan) hasta formar una masa fácilmente manejable con las manos, que no se pegue ni que escurra agua entre los dedos. En caso de que esto último sucediera se añade material seco, paja, pasto seco, etc. para reducir el exceso de humedad. Los ingredientes se comienzan a mezclar con una pala desde fuera hacia dentro, hasta que quede completamente homogénea. Luego se deja tapado. Los primeros 4 días se voltea la mezcla tres veces al día. Los últimos 3, sólo dos veces. Finalmente, al séptimo día está listo para ser aplicado (1 cucharada sopera a cada planta). El Bocashi lo puedo utilizar tanto para abonar las plantas, como para la elaboración de almacigueras. Se debe almacenar en un recinto abrigado de la lluvia y el sol.
 
 Fuente: Parcelita del Espino   –    ¿Qué es el Bocashi? Preparación y usos.

Lactofermentos y Bokashi (bocashi, bocachi)

April 10, 2010
En esta presentación del “bokashi” (bocashi, bocachi) se describe un proceso en cierta medida similar al referido en el documento “Lactofermentos“*, sólo que se lo ha simplificado y se lo realiza en una escala mucho menor, al ofrecer una manera casera, doméstica de fermentar los restos de comida como etapa de precompostaje. 
  • En el Paso 1. (Producción del suero con el agua del lavado del arroz)  se “capturan” los microorganismos al dejar estacionado a la sombra el agua del lavado del arroz y luego al agregar estos microorganismos a un litro de leche se los “purifica”, logrando que el lactobacilo suprima los diversos microorganismos patógenos. El suero de leche es el resultado de este primer paso. 
  • En el Paso 2. (Mezcla de suero y azucar para remojar el papel de diario)  se mezcla en este caso azúcar y agua (o melaza) para alimentar los lactobacilos, produciendo inóculo microbiano activado. 
  • En el Paso 3. (Remojado del papel de diario y su posterior fermentación)  se convierte el papel de diario en soporte del inóculo microbiano activado. En la versión comercial del bokashi se utiliza como soporte el salvado de trigo, la cascarilla de arroz, etc. 
  • En el Paso 4. (Secado del papel de diario fermentado)  al dejar secar el papel de diario, los microorganismos pasan a un estado latente. 
  • En el Paso 5. (Fermentación de la basura doméstica orgánica)  se combina la materia orgánica con el inóculo microbiano latente en el papel de diario, con lo cual se activan los microorganismos y se inicia un proceso de descomposición y fermentación pero será la fermentación la que evitará la putrefacción. 
*[Ver el documento “Lactofermentos” del Centro Nacional Especializado en Agricultura Orgánica. Costa Rica.]

Calidad microbiológica de los lactofermentos

January 31, 2010

La intensa actividad microbiológica existente en los lactofermentos evaluados demuestra que la riqueza biológica de este producto hace que los lactofermentos sean algo más que un simple fertilizante.

Cabe preguntarse ¿Qué es lo que sucede en los bosques siempre tan verdes y en equilibrio si nadie los fertiliza? Una buena parte de esta respuesta la podemos encontrar en el fascinante mundo de la microbiología ambiental.
Millones de formas de vida microscópicas interactuando de múltiples y complejas formas entre si, fermentando y degradando la materia orgánica para que los nutrientes contenidos en ella vuelvan a ser tomados por las plantas. La capa de hojas, ramas, troncos y frutos entre otros componentes de la  capa  de materia orgánica que cubre el suelo de los bosques esta colonizada por múltiples formas de microorganismos.  Esta capa orgánica es crucial en el mantenimiento de la fertilidad de los suelos de los bosques y sin la actividad de los microorganismos la liberación de estos nutrimentos no sería posible.
Este flujo de nutrientes dentro del bosque lo podemos conceptualizar como un circulo, un sistema cerrado donde no es necesario extraer de la fertilidad de otros suelos para mantener el crecimiento y la productividad en un área determinada.
Aprender a capturar una parte de estos microorganismos para enriquecer biológicamente los abonos líquidos fermentados es parte de la estrategia para obtener un producto de excelente calidad biológica. 

Extractado de  ”Lactofermentos.  Una alternativa en la producción de abonos orgánicos líquidos fermentados”. del Centro Nacional Especializado en Agricultura Orgánica. Costa Rica

¿Suero de leche como abono?

January 21, 2010

 

El suero de leche se logra luego de hacer cuajar la leche con lactobacilo. El lactobacilo se puede conseguir dejando estacionado al oscuro el agua del lavado del arroz (una taza) durante 15 días y luego agregando un vaso de ese líquido turbio a un litro de leche (comercial). Luego de unos días (de 10 a 15, en caso de no calentar la leche) se habrá cuajado la leche, dejando una espesa masa parecida al quesillo o al yoghurt (averiguar si es comestible) por un lado y el suero de leche por el otro. Luego de colar (separar) este suero de la masa espesa, se mezcla el suero con azucar negra (o natural o mascabo) o en caso de tenerlo melaza, en determinadas proporciones para de esta manera tener un producto que fermentará la basura (o restos) orgánicos (de cocina, por ejemplo) en lo que constituye un primer paso para conseguir abono (precompostaje). El proceso de fermentado de la basura evita su pudrición.
Si al resultado  (la basura que se logra fermentar mediante la aplicación del suero con azúcar, en un soporte, que en este caso es papel de diario) se le agrega compuesto de lombriz o compost natural (el material disgregado que se retira de adentro de una pila de compost), y se deja algo más de un mes, efectivamente el suero de leche habrá ayudado a producir abono. 
Ver instrucciones   archivo .doc

¿Fermentación casera de la basura? ¡Bokashi, bocashi, bocachi!

January 10, 2010

¿Qué es el bocashi?

El bokashi (en japonés: materia orgánica fermentada), en una de sus acepciones, refiere a un método de fermentación anaeróbica de los restos de la comida domiciliaria ya conocido en EE.UU. y en Europa.
Esta práctica surge ante la necesidad de reducir la cantidad de basura que se deriva a los “rellenos sanitarios”. También se logra imponer porque en algunas ciudades se le cobra a los vecinos el retiro de la basura en función del peso. A su vez el retiro de la basura no es diario, sino a veces semanal, obligando de esta manera a los vecinos a ocuparse del problema de la basura que se genera cotidianamente, a la espera del retiro de la misma, no pudiendo simplemente sacarla a la calle todos los días.  
Donde hay mayor conciencia de la necesidad del reciclado, y alguna tradición de compostaje de materia orgánica, se logra comprender rápidamente la conveniencia de fermentar la materia orgánica cuando está fresca, en lugar de derivarla a los “rellenos sanitarios” donde sólo puede traer graves problemas de contaminación por su efectiva pudrición.
El bocashi tradicional
El término bokashi también refiere, en términos más generales, a un acelerador del compostaje, o abono orgánico fermentado. En este caso se usa semolina de arroz, harina de pescado y suelo de bosque, combinado con levaduras y suero de leche. [Bokashi (Abono Orgánico Fermentado)] Es conocido el trabajo del Dr. Teruo Higa, quien habría “sintetizado” en la década del 70 una “cultura microbiana fermentada, rica en antioxidantes”. Esta mezcla comprende microorganismos benéficos que ocurren naturalmente y que pueden ser aplicados como inoculantes para aumentar la diversidad microbiana del suelo y de las plantas. [Hacer compost con Bokashi. Entrevista a Andrés Reboreda]
El bocashi para fermentar los restos de cocina
Para el tratamiento de la basura domiciliaria, existe una versión comercial del bokashi surgida en el Japón gracias a T. Higa, en la cual se comercializan baldes o cubos con tapa hermética, una rejilla inferior y una canilla para la salida de los jugos lixiviados. También se entrega una mezcla líquida de “microorganismos eficientes / efectivos” (EM – efficient microorganisms) que mezclada con salvado de algún grano se coloca diariamente sobre las capas de restos de comida depositadas en el balde y así se evita su pudrición y se produce su conservación mediante la fermentación. [Ver folleto  (En gallego)]
¿Qué sentido tiene fermentar la basura?
La fermentación de la basura evita su descomposición por pudrición. De esta manera se puede conservar y utilizar para producir abono. La fermentación se constituye así en una etapa de precompostaje.
Si se conserva la basura, evitando su pudrición, allí donde se produce en el hogar, se logra reducir el volumen de basura que se saca a la calle, que debe ser recogida allí, transportada y depositada en “rellenos sanitarios” o basurales a cielo abierto, en dónde afecta gravemente a vecinos, al suelo, al aire, al medio ambiente.
¿Cómo se fermenta la basura?
La materia orgánica o restos de comida fresca que se desechan en la cocina se pueden manipular fácilmente, sin molestias, siempre que se “atajen” a tiempo, es decir, siempre que se evite su pudrición. Esta conservación se logra tratando la materia orgánica con una mezcla de microorganismos, principalmente lactofermentos, que previamente se introdujeron en un sustrato o soporte y se los dejó secar, para que recién se vuelvan activos cuando entren en contacto con los restos de comida.
En la versión comercial, los “microorganismos eficientes” serían de 5 tipos distintos: lactobacilos, levaduras y bacterias fotosintéticas, actinomicetos y otros tipos de organismos, y el soporte es salvado de algún grano.
En su versión casera, más económica y práctica, se usa suero de leche, azúcar, y papel de diario. Vale añadir que el proceso de “lactofermentación” es conocido en la agricultura. Su versión comercial no es más que el aprovechamiento de viejas tradiciones rurales. [Lactofermentos]
¿Dónde se pone la basura?
Los restos de comida se introducen en un recipiente con cierre hermético. La fermentación es anaeróbica y debe producirse sin la presencia de oxígeno, dentro de lo posible.
La versión comercial ofrece un balde o cubo con tapa, con una canilla en el fondo para retirar todos los días el líquido que produce la basura a medida que se va fermentando. La ventaja que tiene retirar los jugos de la basura es que se pueden usar diluidos para fertilizar las plantas, como enzimas en pozos ciegos, etc. Ver entrevista  
En la versión más casera y económica, se recurre a un balde con tapa hermética (un balde de helados reciclado) y simplemente se llena el fondo del balde con abundante papel y cartón para que absorba los líquidos y el proceso pueda seguir su curso. En este caso no es necesario atender diariamente la producción de los jugos de la basura.
¿Cuáles son los pasos?
Los restos de comida se van agregando día a día, cubriéndolos con la mezcla o el papel de diario preparado, lo que garantizará su fermentación y evitará su pudrición.
Sólo debe evitarse la basura muy aguachenta, como un tomate entero, o las naranjas con todo su jugo, pero se puede introducir más papel o cartón para que absorba el excedente. Sí se puede usar los restos del tomate o las cáscaras de naranja, etc. A diferencia del compost tradicional, se pueden incluir huesos, carne, pescado, aunque se recomienda desmenuzarlos.
La grasa de la carne vacuna, por ejemplo, sólo se pudrirá luego de estar expuesta al aire, si, por caso, al enterrarlo en el paso final, se descuida este detalle y queda a la intemperie.
También conviene colocar un objeto pesado encima de la mezcla para garantizar la ausencia de aire, y evitar abrir más de una vez por día el balde. Cuando se llena el balde, se deja estacionar un par de semanas para que termine el proceso y luego se entierra o se mezcla en una maceta grande con tierra buena para completar el proceso del compostaje. Conviene entonces tener ya preparado un segundo balde con su papel o cartón y su pesa para seguir procesando los restos.
¿Cómo se consigue la mezcla que garantice la fermentación?
En su versión comercial, en algunos países las empresas venden por internet los baldes especiales y la mezcla. Ver p. ej. folleto  (En gallego) 
 En su versión casera, más práctica y económica, simplemente se siguen las instrucciones detalladas que se ofrecen, en inglés, en “Bokashicomposting.pdf”  o en castellano aquí mismo.
¿Cuánto tiempo se necesita para preparar el material que luego se usará para fermentar los restos de cocina?
El suero de leche se consigue en pocos días, a partir de fermento de yogur, o en  10-15 días con el agua del lavado del arroz.
Luego se mezcla con azúcar negra y se mojan los papeles de diario en esta solución y se deja fermentar unos 15 días.
Se dejan secar (1-2 días) y ya se tiene el material para empezar a conservar la materia orgánica que luego de fermentada producirá, en poco más de un mes, abono o tierra fértil.  
¿Cómo se sabe si dio resultado o no la fermentación?
Lo peor que puede pasar cuando uno intenta fermentar basura y no lo logra, es que se pudra. Si aparece un polvo blanco en el papel de diario tratado (después de unos días de iniciado el proceso) o en la materia orgánica, se sabrá que el proceso marcha bien. Si, en cambio, después de varias semanas, aparece agua condensada y moho verde, será simplemente cuestión de agregarle más papel de diario tratado y verificar que esté bien cerrado el balde.